La actividad pesquera en el puerto de Veracruz atraviesa un inicio de año crítico debido a los constantes eventos de norte, que han limitado de forma severa la salida al mar y provocado una fuerte caída en la producción, afectando directamente la economía de cientos de familias que dependen de este sector.
Nicolás Rivera Domínguez, presidente de la Coalición de Pescadores, Marineros Transportistas de Veracruz, señaló que la producción se ha reducido de manera drástica, al grado de operar apenas al 30 por ciento de su capacidad, situación que ha dejado de ser redituable para los trabajadores del mar.
“Ha bajado demasiado la producción, tenemos apenas un 30 por ciento y ya no es redituable”, expresó.
A menos de un mes de que inicie la temporada de Cuaresma, considerada uno de los periodos de mayor consumo de productos del mar, los pescadores enfrentan un escenario de incertidumbre ante la escasez de capturas y las adversas condiciones climatológicas.
Rivera Domínguez explicó que durante el mes de enero únicamente han logrado salir a pescar cinco días, debido al mal tiempo y al riesgo que representa navegar con fuertes vientos y oleaje elevado. “Estamos a 22 de enero y únicamente tenemos cinco días de pesca; los demás hay que esperar por seguridad”, afirmó.
El líder pesquero advirtió que a las condiciones del clima se suman problemáticas estructurales como el uso de embarcaciones y equipos obsoletos, así como la falta de apoyos gubernamentales para la modernización del sector, lo que incrementa el peligro durante la navegación, particularmente en zonas cercanas a la ampliación portuaria.
Subrayó que un desperfecto mecánico en plena temporada de nortes puede derivar en la pérdida total de la embarcación e incluso de la vida de los pescadores. “Hoy el riesgo es al triple; salimos a trabajar sin saber si vamos a regresar”, expresó.
En la zona conurbada Veracruz–Boca del Río se estima que alrededor de 860 pescadores resultan afectados por esta situación. Finalmente, Nicolás Rivera Domínguez reiteró el llamado a las autoridades para recibir apoyo en la renovación de lanchas, motores y redes, a fin de garantizar la seguridad de los trabajadores del mar y la continuidad de la actividad pesquera.




