Ambos países despliegan un operativo coordinado tras una serie de ataques contra fuerzas militares en la línea divisoria.
La escalada de violencia en comunidades fronterizas deja un saldo fatal y revela nuevas tácticas de intimidación por parte de grupos foráneos.
Las fuerzas armadas desmantelan un arsenal del crimen en plena frontera, dejando al descubierto la logística de los grupos ilegales.