El programa social incorpora una nueva legumbre producida por agricultores locales, ampliando la oferta de alimentos básicos subsidiados en todo el país.
La legumbre nacional pierde terreno en la dieta mexicana, mientras el gobierno lanza una feria para rescatarla del olvido culinario.
El programa federal impulsa la economía local con chocolates artesanales y precios accesibles en comunidades marginadas.