Un fallo histórico por gastos de campaña desata un proceso inédito de cinco meses con un gobierno interino, marcando el futuro político del municipio.
Un exceso del 63% en el presupuesto de campaña le cuesta el triunfo a una candidata y obliga a repetir los comicios en el municipio.
Un magistrado federal fundamenta la anulación del proceso municipal por un exceso de gasto del 63.7% que alteró la competencia.