Las llamas devoran cientos de hectáreas mientras brigadas luchan contra el fuego para proteger a las comunidades cercanas. La autoridad emite alerta y recomendaciones críticas.
La sequía extrema empuja a los gigantes de la sabana a buscar alimento en zonas pobladas, desatando una tragedia evitable.
Se establece un calendario flexible para cumplir con las obligaciones del tratado, priorizando el abasto nacional y adaptándose a las condiciones climáticas.
Ante la presión de Washington, México comienza la entrega de casi mil millones de metros cúbicos, un recurso vital en medio de una severa sequía fronteriza.
Ambas naciones establecen un plan concreto y plazos definidos para abordar las obligaciones pendientes y futuras en medio de una crisis climática.
Ambas naciones refuerzan su compromiso con el manejo sustentable del vital líquido, estableciendo un cronograma claro para las entregas pendientes.
La Cancillería mexicana detalla el cronograma y los términos del cumplimiento del acuerdo binacional, evitando afectaciones al consumo local.
La mandataria mexicana detalla las negociaciones técnicas en curso y el argumento climático central para resolver la disputa por el recurso.
El estado evita una transferencia crítica de agua gracias a las recientes precipitaciones y los niveles de sus embalses.
Las presas alcanzan niveles históricos, transformando la crisis hídrica en una victoria temporal para millones de habitantes.