Las condiciones de vida en los campamentos de desplazados se deterioran críticamente con la llegada del invierno, agravando una crisis sin precedentes.
La agencia de la ONU denuncia una violación de su inmunidad diplomática durante una operación nocturna, en medio de tensiones crecientes.
La crisis humanitaria se profundiza mientras la comunidad internacional observa con alarma el empeoramiento de las condiciones.