El quinto registro consecutivo en el penal revela el flujo constante de objetos ilícitos, desafiando la seguridad del complejo carcelario.
La requisa inicial solo halló teléfonos, pero el enfrentamiento reveló un arsenal escondido que cuestiona el control del penal.
Lo que empezó como un día normal en la prisión terminó con arsenal bélico, drogas y un túnel digno de película.