La ausencia del próximo anfitrión marcó el cierre de la cumbre, donde 19 naciones acordaron una declaración histórica a pesar del rechazo estadounidense.
El poderío naval más avanzado de EE.UU. se despliega en aguas cercanas a Venezuela, intensificando la presión regional.
La Casa Blanca intensifica su ofensiva militar en aguas internacionales, desatando un debate constitucional y temores de escalada bélica.
La Casa Blanca redefine el combate al narcotráfico con ataques letales en aguas internacionales, desatando un intenso debate sobre los límites del poder presidencial.
Una nueva acción militar en aguas venezolanas reaviva el debate sobre los límites del poder presidencial y las estrategias contra el narcoterrorismo.