Un operativo para capturar a un sospechoso terminó con las propias unidades de seguridad chocando entre sí, dejando un saldo de agentes lesionados.
La tensión escaló con un arsenal inusual en las protestas, desatando una crisis que terminó con cambios al mando policial.
La mayoría de los agentes lesionados durante los enfrentamientos ya se recupera, mientras un grupo reducido permanece bajo supervisión médica.