El oro negro venezolano se convierte en un tablero de ajedrez global donde Washington y Beijing mueven sus piezas, con miles de millones en juego.
Una caída histórica en los ingresos petroleros se entrelaza con un tenso juego geopolítico en el Caribe, definiendo el futuro económico de la nación.
Un cruce de acusaciones que enciende las alarmas geopolíticas y pone al mundo ante un precipicio de consecuencias impredecibles.
Un Viaje que Podría Cambiar el Destino del Caribe En un giro de acontecimientos que podría alterar el equilibrio de poder en el hemisferio occidental, el...