Mientras miles reciben migajas, una élite de jubilados disfruta de fortunas mensuales pagadas por el erario. La ironía de la justicia social en números.
Un selecto club de jubilados disfruta de ingresos que harían palidecer a cualquier director general. El gobierno promete actuar, pero la fiesta continúa.
La mandataria adelanta sorpresas en el escrutinio de jubilaciones exorbitantes mientras Pemex redefine su estrategia logística.