La polémica rodea la organización de los foros, con acusaciones de un proceso restrictivo y diseñado para validar una agenda predefinida.
La presidenta de la Cámara Baja exige un debate transparente y anuncia una batalla legislativa con cientos de reservas a la controvertida iniciativa.
Un proceso legislativo sin precedentes para analizar a fondo una modificación crucial al sistema de justicia mexicano.