Incautación masiva de precursores químicos y arsenal en operativos simultáneos que desmantelan infraestructura criminal.
Una casa valorada en millones, escenario de secuestros, cambia de manos tras una sentencia judicial. El botín de guerra del narco tiene nuevo dueño.
Las autoridades no encontraron un laboratorio, sino toda una cadena de suministro lista para la producción a gran escala.
La marina desmantela un ingenioso escondite en un camión, evitando que millones de dosis envenenen las calles.
El botín de la jornada incluye desde un arsenal improvisado hasta un químico digno de Walter White. La eficacia, como siempre, es debatible.