Un llamado a celebrar la unión y los valores que nos definen como nación, más allá de lo material, en esta temporada especial.
Un gesto espontáneo y lleno de cercanía marcó el inicio de la celebración más importante del cristianismo, transmitiendo un poderoso mensaje de unidad.
Un llamado a la fraternidad y un diagnóstico de la crisis vocacional marcan un pontificado que busca sanar heridas internas mientras enfrenta un desafío global.