La justicia boliviana avanza en un caso de desvío de fondos públicos que permaneció estancado durante años, marcando un hito político.
Mientras la justicia lo dejaba en libertad, el exmandamás de la petrolera estatal decidió que sus vacaciones en Brasil eran más urgentes que enfrentar la investigación.
El exministro enfrenta la justicia local tras cumplir condena en Estados Unidos, en un caso que refleja la compleja situación política del país.
Un fallo judicial revisa los casos de las figuras opositoras encarceladas, en un movimiento que podría alterar el panorama político nacional.
La decisión judicial reaviva tensiones políticas en Bolivia mientras el expresidente recupera sus derechos constitucionales.