El organismo defensor señala una campaña orquestada para socavar su autonomía y desvirtuar su labor en favor de las víctimas.
El gobierno federal se compromete a ejecutar todas las medidas ordenadas por el tribunal internacional para reparar una grave violación de derechos humanos.
La principal defensoría del país enfrenta acusaciones de alinearse con el gobierno, mientras las violaciones graves persisten.