La normalidad operativa en los cielos estadounidenses tarda en recuperarse tras la paralización, con miles de viajeros aún afectados.
Miles de viajeros enfrentan un caos aéreo sin precedentes mientras la escasez de personal paraliza los principales aeropuertos.
La presión financiera sobre el personal esencial podría desencadenar un colapso en el sistema de aviación nacional, con efectos inmediatos para los viajeros.
El caos se apodera de los aeropuertos estadounidenses mientras los controladores, sin sueldo, intentan evitar el colapso total. Un cóctel perfecto de desidia política y desesperación...