El joven prodigio no solo vistió de rosa Italia, sino que coronó un año legendario con un récord imbatible y un título que consagra su leyenda.
El prodigio mexicano domina la competencia con una exhibición de fuerza y estrategia en los ascensos decisivos.
El prodigio tapatío no conoce límites y arrasa en el calendario italiano con una racha victoriosa sin precedentes.
Una hazaña histórica que resonó en los caminos de la Toscana y cambió para siempre el ciclismo continental.