Una alianza musical sin precedentes que fusiona el corazón de México con el rock clásico en una edición legendaria.
Las entradas para su residencia volaron más rápido que un sombrero en un tornado, forzando tres fechas adicionales en el coliseo del futuro.
El cantante sonorense intoxicó emocionalmente a miles con un set de más de 40 canciones y un bloque de improvisación que honró a los grandes.
Una dupla inesperada que demuestra que el amor y la música no necesitan traductor. El resultado te va a sorprender.