El pánico se apodera de una pista clave mientras las autoridades se enfrentan a una situación de alto riesgo, desatando el caos en los viajes.
La presión financiera sobre el personal esencial podría desencadenar un colapso en el sistema de aviación nacional, con efectos inmediatos para los viajeros.
El clima demostró quién manda realmente en el cielo capitalino, dejando a miles de viajeros en tierra y a las aerolíneas improvisando.
El caos se apoderó del aeropuerto mientras pasajeros y maestros libraban una batalla campal entre gritos y emparedados de protesta.