La nueva normativa incrementa los controles y responsabilidades para los operadores de comercio exterior, modificando las reglas del juego aduanero.
El nuevo marco legal redefine las reglas del juego para importaciones y exportaciones, prometiendo menos trámites burocráticos y más controles.
La ANAM revela la red de corrupción que permitía importaciones fantasmas y detalla la ofensiva legal contra los evasores.
Los legisladores suavizan la propuesta original, extendiendo plazos y reduciendo la frecuencia de certificaciones para el sector aduanal.
El organismo admite fallas en el sistema y anuncia cambios en los procedimientos para combatir la corrupción interna.
Usuarios y transportistas enfrentan un aumento inesperado en los costos de cruce tras la implementación de un segundo peaje.