“Hay quien no soporta que se hable bien de la Presidenta”
La presidenta Claudia Sheinbaum salió al quite este lunes. Su objetivo: defender a la actriz Salma Hayek, quien el domingo estuvo en Palacio Nacional para un encuentro sobre incentivos al cine.
La mandataria aprovechó su conferencia mañanera para dar su versión. Según ella, Hayek reconoció “el esfuerzo que estamos haciendo en el gobierno”. Pero Sheinbaum fue más allá, intentando desmarcar el gesto de cualquier bandera política concreta.
“Ayer, creo que más allá de la 4T, fue una manifestación de defensa de México, creo que eso es muy, muy importante, y del trabajo de los artistas mexicanos”,
expresó.
La frase clave, sin embargo, vino después. Fue un dardo directo a quienes han criticado la presencia de la estrella en un acto oficial.
“Hay quien no soporta que se hable bien de la Presidenta o que se hable bien de México”,
añadió Sheinbaum con ese tono que ya conocemos.
El domingo, desde el mismo escenario del Salón Adolfo López Mateos, la propia Hayek había soltado una línea que hoy resuena con otro eco. Mirando a Sheinbaum, dijo: “Quizá lo que no teníamos era esta presidenta”.
Un cumplido personal que ahora la jefa del Ejecutivo envuelve en la bandera del patriotismo y el apoyo al sector cultural. La estrategia es clara: transformar una foto en un símbolo de unidad nacional frente a los ‘agua fiestas’.
El mensaje está servido. En este gobierno, un elogio de una celebridad internacional no es solo un elogio. Es un acto de ‘defensa de México’. Y quien critique ese gesto, según la lógica oficial, está criticando al país mismo.
Una jugada maestra para blindarse. O otro ejemplo más del eterno juego político donde todo gesto es una pieza en el tablero.




