El telón se levanta en Mazatlán
La escena es conocida, el guión parece repetirse. Negocios cerrados, calles vacías, un miedo palpable que paraliza más que cualquier ley. En Sinaloa, el teatro de la inseguridad ha forzado el cierre del acto económico. Y hoy, la presidenta Claudia Sheinbaum sube al escenario principal.
Desde Mazatlán, anunció una reunión urgente con empresarios de todo el estado. No es una foto protocolaria. Es una misión de rescate.
“Hoy nos vamos a reunir con empresarios de Sinaloa… Vamos a platicar con ellos y ellas. Si hay algún programa especial se los estaremos informando”,
explicó Sheinbaum en su conferencia matutina.
Pero las palabras son lo de menos. Lo crucial está entre líneas: ¿qué puede hacer realmente el gobierno federal cuando los carteles dictan los horarios comerciales?
Un estado bajo sitio económico
El detonante fue la guerra entre ‘Los Mayos’ y ‘Los Chapitos’ a finales del 2024. Los balazos silenciaron las cajas registradoras. Restaurantes, tiendas, comercios locales… todos bajaron la cortina por seguridad.
La economía sinaloense, esa máquina compleja y vibrante, se atascó. Y ahora Sheinbaum llega con un equipo de diagnóstico, pero sin el antídoto claro.
“Vamos a escucharlos primero, es lo más importante”,
dijo la mandataria. Es un reconocimiento tácito: ellos saben la realidad que se vive tras las rejas metálicas.
Su estrategia parece ser la cautela. Escuchar antes que prometer. Evaluar antes que actuar. En política, a veces no mover ficha es la jugada más inteligente.
Pero las familias dueñas de esos negocios no tienen tiempo para estrategias largas. Necesitan soluciones ya. ¿Programas especiales? ¿Apoyos directos? ¿Mayor presencia militar?
La reunión de hoy es solo el primer acto. El verdadero drama —el de reactivar una economía tomada por rehenes— apenas comienza. Y todo México está viendo si el gobierno puede escribir un final diferente esta vez.




