Una voz indígena para los libros de texto
El nombramiento de Nadia López García como directora general de Materiales Educativos de la SEP no pasó desapercibido. La poeta y pedagoga mixteca llega a un puesto que decide qué leen millones de estudiantes. Y claro, la maquinaria oficialista ya sacó sus aplausos programados.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, fue rápida en elogiar su trayectoria. En redes sociales escribió:
“Refleja un compromiso profundo con la educación intercultural y la diversidad cultural de nuestro país.”
Bonitas palabras que suenan bien en un comunicado. Pero uno se pregunta: ¿cuánto peso real tendrá una poeta contra la burocracia educativa de siempre?
Los aplausos predecibles
Desde Morena, Camila Martínez celebró que “una mujer indígena y defensora de lenguas originarias ahora decida qué leen y cómo aprenden millones de infancias”. Las legisladoras oaxaqueñas Tania Caballero y Lizbeth Concha también sumaron sus felicitaciones.
El INBAL, donde López García coordinaba literatura, garantizó que su experiencia “fortalecerá los procesos de creación y actualización de materiales educativos con una perspectiva intercultural”.
Todo muy cordial, muy celebratorio. Nadie cuestiona sus méritos -que los tiene- pero uno recuerda otros nombramientos “históricos” que terminaron ahogados en trámites y presupuestos insuficientes.
La verdadera prueba no será los discursos en Palacio Nacional, sino lo que ocurra cuando intente cambiar contenidos que llevan décadas sin revisión crítica. Ahí veremos si esta “transformación con rostro de mujer” es más que otra foto para el archivo.




