La piel de Nodal: un mapa de su vida
Christian Nodal acaba de añadir otra pieza a su ya extensa galería corporal. El cantante de 27 años se tatuó el cuello durante una visita a Zacatecas, y quien estuvo ahí para acompañarlo en el proceso fue nada menos que su esposa, Ángela Aguilar.
Para Nodal, los tatuajes son más que decoración. Son una bitácora. Su piel ha registrado amores, su música y sus raíces sonorenses. La obsesión por la tinta empezó fuerte alrededor de 2020.
Fue en esa época, durante su romance con Belinda, cuando se hizo dos tatuajes muy específicos: los ojos de ella en el pecho y la palabra “Beli” en la cara.
Con el tiempo, esos tributos fueron modificados. Las rupturas duelen, pero también cambian las prioridades. Tras convertirse en papá de Inti con Cazzu, Nodal declaró que quería borrarse los tatuajes de la cara.
Su deseo era que su hija lo viera sin ellos, “tal cual es”. Un proceso largo y doloroso que, al parecer, sigue en curso incluso mientras añade tinta nueva.
Una colección que supera los 60
Entre flechas, herraduras, calaveras, águilas y cactus, se calcula que el artista superaría los 60 tatuajes. Están distribuidos por rostro, orejas, cuello, pecho, espalda… prácticamente un catálogo ambulante.
El tatuador compartió fotos del momento. En algunas se ve a Ángela Aguilar observando el proceso. La propia cantante viene dando de qué hablar últimamente por sus atrevidos looks, como un vestido rojo entallado que el propio Nodal elogió públicamente.
La piel de Christian Nodal sigue siendo un lienzo en movimiento. Un proyecto inacabado donde conviven los recuerdos del pasado con las promesas del presente.




