Un domingo de terremoto en el Parque de los Príncipes
El líder tropezó donde menos se lo esperaba. El Olympique Lyon, dirigido por Paulo Fonseca, viajó a París y salió con una victoria de oro: 2-1. Un resultado que no solo es tres puntos, es un mensaje a toda la liga.
La gran noche tuvo nombre brasileño: Endrick. El delantero, recientemente criticado por su técnico, respondió en la cancha. Abrió el marcador a los seis minutos con un desmarque letal y un remate imparable. Doce minutos después, fue el cerebro del segundo gol, habilitando a Afonso Moreira tras una salida veloz.
“Lyon fue un justo ganador”, admitió Luis Enrique, el DT del PSG, quien abrazó a Fonseca al final del encuentro.
El PSG se vio superado en su propia casa. Dominik Greif le atajó un penal a Gonçalo Ramos y la lesión de Vitinha complicó aún más las cosas para los parisinos. Un gol de Khvicha Kvaratskhelia en el descuento solo sirvió para maquillar el marcador.
La pelea por Europa se calienta
Esta victoria catapulta a Lyon al tercer puesto, desbancando al Lille por diferencia de goles. Es una posición clave, porque los tres primeros van directo a la fase de grupos de la Champions. El cuarto tendrá que jugar una previa.
Para el PSG, es su quinta derrota en la liga. Su ventaja sobre el Lens, segundo, se reduce a un solo punto. Y aún tienen que visitarlos en mayo. La corona no está tan segura.
Más abajo en la tabla, otros nombres brillaron. Folarin Balogun, del Mónaco, anotó por octavo partido seguido para remontar un 2-0 en contra y lograr un empate ante el Auxerre. Una raya goleadora impresionante.
En Rennes, Esteban Lepaul volvió a marcar y ya es el máximo artillero de la competición con 17 dianas. Su equipo ganó 3-0 y sigue firme en la pelea por Europa.
Lo que parecía una jornada más se convirtió en un punto de inflexión. Lyon demostró carácter, Endrick silenció críticas y la Ligue 1 promete un final de temporada electrizante.




