La versión oficial sobre la caída del capo
Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad, salió a los medios para dar su parte. Según él, todo fue rápido y limpio. Una operación relámpago del Ejército que terminó en menos de 24 horas con Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’.
Pero entre líneas, los números cuentan otra historia.
“Fue una operación que el ejército desarrolló en menos de 24 horas”
Esa es la frase oficial. Lo que no dice con la misma claridad es el costo. Esa movilización del 22 de febrero desató narcobloqueos, quema de vehículos, asaltos… y dejó 62 fallecidos. Militares, guardias nacionales, criminales y civiles. Todo por un solo objetivo.
Los tres componentes de la misión
García Harfuch desglosó la acción en tres frentes: uno terrestre con fuerzas especiales, otro aéreo con seis helicópteros y apoyo de aviones de la Fuerza Aérea. El enfrentamiento directo, asegura, duró unas dos horas.
La neutralización del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación se logró primero. Un objetivo que, según las palabras del secretario, “tanto daño le había hecho a México”.
Luego vino la parte del discurso que siempre sigue a estas noticias: el mensaje contra la impunidad. Lo que más duele a las víctimas es precisamente eso, dijo. Y esta acción sería un claro mensaje de que ya no habrá impunidad para quien cometa delitos en el país.
Es la narrativa perfecta. Rápido, efectivo y con moraleja incluida. Solo faltaría preguntar a esas 62 familias qué piensan realmente sobre justicia e impunidad.




