La SCJN les pone el alto a las telefónicas
Nueve ministros dijeron ‘basta’. El pleno de la Suprema Corte acaba de dar un golpe sobre la mesa contra las compañías de telefonía móvil. Su fallo es claro: tendrán que comprobar quién eres cuando pidas cambiar tu tarjeta SIM. Nada de trámites flojos.
La ministra Loretta Ortiz Ahlf llevó el caso y lo dejó claro: cambiar una SIM sin verificaciones rigurosas es ilegal. Punto. Esa práctica no solo viola la confidencialidad de tus comunicaciones, sino que abre la puerta a fraudes bancarios, exhibición de datos personales y accesos indebidos.
El caso que cambió todo
Todo empezó con una mujer en Ciudad de México. Vinculó su número a apps, redes sociales y servicios bancarios. Cuando dejó el servicio, comenzó el infierno: notificaciones de cambios de contraseña, intentos de operaciones bancarias… y para rematar, sus contactos recibieron contenido íntimo suyo.
Al reclamar, le soltaron la bomba: alguien había pedido el reemplazo de su SIM en Chihuahua. ¿Verificaciones? Cero.
“Fue decisión de la mujer el vincular su número telefónico a distintas apps”
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“El contenido íntimo fue tomado por ella”
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“No reaccionó de forma oportuna ante las alertas”
Esa fue la defensa de AT&T. Negaron toda responsabilidad. Antes de llegar a la Corte, incluso una jueza había concluido que no había elementos para acreditar negligencia de la empresa.
Pero los ministros vieron lo que otros no quisieron ver: violencia digital.
El pleno no solo reconoció el daño moral, sino que ordenó reparación integral y pidió juzgar con perspectiva de género, “sin estereotipos ni revictimización”. Ahora las telefónicas tendrán que implementar protocolos estrictos: identificación en persona, cotejo de información, preguntas de seguridad.
Un fallo que llega tarde para muchos, pero que marca un antes y un después. Las empresas ya no podrán lavarse las manos cuando alguien robe tu identidad digital cambiando una SIM como si nada.




