La presidenta y la banda irlandesa se roban el show
CIUDAD DE MÉXICO.— La mandataria Claudia Sheinbaum y los rockeros de U2 aparecieron de la nada en la Asamblea General de la Copa Mundial de Niños de la Calle. Los chavales, venidos de varios países para competir y debatir sobre sus derechos, no podían creerlo: aplausos, ovaciones, el relajo total.
“Fue una sorpresa bien chida”, comentó un participante, sin soltar la sonrisa.
El evento mezcla fútbol y diálogo sobre los retos de la infancia en situación de calle. Sheinbaum, con su estilo de abuela cool, se mezcló entre los niños. U2, por su parte, está en la capital grabando el video de Street of Dreams en el Centro Histórico, específicamente en la Plaza de Santo Domingo.
Brugada les ofrece el Zócalo
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, no perdió el tiempo: recibió a Bono y compañía en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Les regaló artesanías de ajolote —símbolo de la ciudad— y los invitó a dar un concierto gratuito en el Zócalo. El escenario más emblemático de América Latina espera su respuesta.
¿Aceptarán? La verdad, sería un golpe mediático brutal para la administración. Pero mientras, los niños de la calle se llevaron el mejor premio: una foto con leyendas.



