Un abrazo institucional para las mujeres
La presidenta Claudia Sheinbaum puso en marcha el Centro LIBRE para las Mujeres en Coquimatlán, Colima. Lo describió como un espacio vital donde cualquier mujer puede llegar, sin filtros, a buscar ayuda o simplemente a encontrarse con otras.
“No hemos traicionado lo que somos… Por eso los Centros LIBRE, para que aquí una mujer pueda venir libremente a decir ‘tengo un problema’.”
Su discurso mezcló la promesa política con un tono casi íntimo. Habló de talleres, clubes de lectura y, sobre todo, de escapar de la violencia. El mensaje era claro: esto no es solo un edificio más, es una declaración de principios.
La apuesta nacional: 1,001 centros
La meta es ambiciosa. Este año se instalarán 323 nuevos centros con una inversión cercana a los 984 millones de pesos. Se sumarán a los 678 abiertos el año pasado, completando 1,001 espacios a nivel nacional.
La idea final es tener uno en cada uno de los más de 2,400 municipios del país. Un proyecto titánico que busca tejer una red de apoyo con cobertura total.
Sheinbaum cargó su discurso con el peso simbólico de ser la primera presidenta. Dijo sentir una “doble responsabilidad”: dar continuidad a la llamada Cuarta Transformación y demostrar que las mujeres sí saben gobernar.
“Significa… abrir la puerta a que haya más mujeres presidentas en el país.”
En un anuncio paralelo, reveló que el próximo 21 de marzo nombrará a Margarita Maza como “Embajadora Histórica de México”. Un guiño para reivindicar el papel olvidado de las mujeres en la historia nacional.
La visión local: Colima como ejemplo
Con esta apertura, Colima ya tiene un Centro LIBRE en sus 10 municipios. Para abril sumará uno más en Manzanillo, llegando a 11. La gobernadora Indira Vizcaíno no perdió la oportunidad para lanzar un dardo político.
“Por muchos años los gobiernos neoliberales solo invertían en lugares donde había votos.”
Michel Alejandra Sánchez, directora del nuevo centro en Coquimatlán, habló de “restaurar una deuda”. Mientras que la secretaria Citlalli Hernández enfatizó el acceso a salud, educación y justicia.
El acto fue puro teatro político, pero con consecuencias reales. Detrás del simbolismo hay una infraestructura concreta y un presupuesto asignado. El verdadero drama se escribirá día a día, en cada mujer que cruce esas puertas buscando salida.




