Una noche de recuerdos y nuevos comienzos
Reyli Barba celebró su trayectoria de 36 años en el Auditorio Nacional con un concierto que combinó nostalgia, confesiones y sorpresas. El cantante chiapaneco, radicado en la Ciudad de México desde los 17 años, recordó los momentos difíciles que marcaron su camino.
“Treinta y seis años llevo habitando en esta ciudad… los baches también fueron buenos, sí, las cantinas fueron fundamentales, aunque ahora no las visito”, dijo ante el público.
De los excesos a la transformación
Desde hace más de una década, Barba decidió dejar atrás los vicios. Antes de interpretar “Así es la vida”, compartió su proceso personal:
“Gracias a Dios, sólo por hoy, me quité mil problemas de encima y 25 kilos que ya eran demasiados. Ahora mi madre dice que hasta guapo me veo… y que no me traigan más botellas”.
El repertorio incluyó clásicos de su etapa con Elefante, como “El Abandonado”, “Sabir a chocolate” y “Si supieras”. “Nada es para siempre” tuvo un significado especial: según el cantante, fue una premonición de la separación de la banda. “Era una separación sana, importantísima en nuestras carreras”, señaló.
Mariachi y una invitada sorpresa
Con su disco más reciente “A Caballo”, Barba trajo al Mariachi de América para interpretar “El Rey”. La sorpresa llegó cuando Majo Aguilar, entre el público, subió al escenario en jeans y playera para cantar “16437 días”, tema que grabaron juntos.
Anuncio de boda y cierre con broche de oro
Entre las revelaciones de la noche, Barba confirmó que se casará el próximo año con su novia Tatiana. Pasadas las 23:00 horas, los acordes de “Amor del bueno” —con su característico intro “como cuchillo en la mantequilla”— pusieron fin a la velada, con el público coreando a todo pulmón.




