Una nueva estrella nace
El nombre es Regina Tarín. Tiene 21 años, viene de San Luis Potosí y está escribiendo una historia que merece ser contada. En un mundo donde las luces suelen enfocarse en otros, ella está robando cámara a puñetazos… y con méritos de sobra.
Su currículum en el octágono habla por sí solo: 7 peleas, 7 victorias. Nada de decisiones ajustadas. Cuatro rivales noquedados, dos sometidos y solo una vez dejó el veredicto en manos de los jueces. Eso no es suerte, es dominio puro.
Ha competido en Combate Global, Budo Sento Championship e incluso pisó el Dana White’s Contender Series.
La lista de rivales vencidas incluye a Kaytlin Neill, Luisa Cifuentes y, en su última salida el noviembre pasado, a la nicaragüense Yurivia Jiménez por nocaut técnico. Pero esto no empezó ayer.
Más que un récord perfecto
Antes del profesionalismo ya era tricampeona nacional amateur y medalla de plata en un Mundial Juvenil. No se conforma: recientemente viajó a Tailandia para afilar sus armas con entrenamiento de Muay Thai e incluso tuvo una pelea allí.
Los rankings la respaldan. Según Tapology, es la número 17 femenil en Centro y Sudamérica, y la 21 en Norteamérica. Son números que gritan ‘atención’.
Y la WWE escuchó.
Fue invitada a los tryouts en el Performance Center de Orlando. Aprobó las evaluaciones físicas y técnicas siendo la única mexicana y latina en su grupo.
Esto abre una puerta fascinante hacia la lucha libre profesional, aunque su corazón parece seguir latiendo fuerte por el MMA y ese sueño llamado UFC. Pero tener opciones… eso ya es ganar.
Aquí no hay hype vacío. Hay una chica que trabaja, que viaja al otro lado del mundo para mejorar, que mantiene la mente fría con un récord impecable. El futuro tiene un nombre: Regina Tarín. Y pinta para ser brillante.




