El golpe a tu cartera (y a tus planes de fin de semana) está servido
Atención, amantes de la cultura, los selfies con pirámides de fondo y los que solo van a los museos porque está bonito el edificio: prepárense para que su hobby (o su excusa para salir) les cueste el doble. Sí, como lo leen. A partir del 1 de enero de 2026, eso de sumergirse en la riqueza histórica de México va a tener un precio que, literalmente, da historia.
Imagínense esto: en lugar de los 100 pesitos que cuesta hoy en día entrar a joyas como el Museo Nacional de Antropología (el favorito de todos para impresionar a la cita) o pasear por las majestuosas ruinas de Teotihuacán o Palenque, la tarifa será de 209 pesos. Lo que en términos millennial se traduce como: un café gourmet de tamaño venti con leche de almendras y una propina, o casi dos meses de suscripción a tu streaming favorito. Las matemáticas no mienten: es un aumento del 109% de un solo golpe. ¿Fomento a la cultura? Parece más bien un freno de mano.
La iniciativa presidencial: porque lo bueno cuesta (más)
Este plot twist en nuestra economía personal llega de la mano de la “Iniciativa del Ejecutivo federal“, un documento enviado por la Presidencia de la República el pasado 8 de septiembre que básicamente reforma la Ley Federal de Derechos. La iniciativa, firmada por la presidenta Claudia Sheinbaum y dirigida a la Cámara de Diputados, propone que estos nuevos precios entren en vigor justo después de que terminemos de recuperarnos de los gastos de las fiestas de diciembre. Timing perfecto, ¿no?
¿El argumento oficial? Fomentar y difundir el patrimonio cultural de México. Suena bonito, como esos propósitos de Año Nuevo que hacemos y nunca cumplimos. La iniciativa habla de “ajustes al derecho por el acceso” a museos y zonas arqueológicas a cargo del INAH y el INBAL. En cristiano: van a ajustarnos la cartera para poder entrar a los mismos lugares de siempre.
Pero ojo, que el aumento no es solo para los sitios más famosos. La lista de lugares que costarán 209 pesos es tan larga como la fila para entrar al baño en un concierto de Bad Bunny. Aquí entran Chichén Itzá, El Tajín, Xochicalco, Tulum, Monte Albán, Cobá, Cholula y hasta el Museo Maya de Cancún. Básicamente, todos los destinos que tenías en tu lista de “visitar algún día” ahora requieren un plan de ahorro previo.
Las categorías y el horario nocturno: porque la cultura también tiene after
Para que no digan que no hay variedad, el aumento es estratificado. Los sitios de Categoría II (por si te lo preguntabas, sí, existen categorías) pasarán de 80 a 156 pesos. Los de Categoría III, de 75 a 143 pesos. Y aquí viene lo más wow: si eres de esos que les gusta vivir la experiencia cultural en horario no convencional, prepárate para el impacto.
La iniciativa establece que “después del horario normal de operación“, la cuota será de 731 pesos. Sí, leíste bien. 731 pesos. Por ese precio, casi puedes comprar un vuelo barato a otra ciudad. Básicamente, quieren que ver la luna sobre las pirámides sea una experiencia tan exclusiva como una cena en un restaurante con estrella Michelin. ¿Visita nocturna romántica? Mejor prende una vela en tu casa y mira un documental en YouTube, que es más económico.
Pero no todo es tragedia en este melodrama cultural. Hay un pequeño descuento para las personas nacionales y las extranjeras residentes (con su debida acreditación). Para los sitios de Categoría I, el descuento será del 50%, llevando la entrada a 104.5 pesos (asumiendo que no te redondeen para arriba). Para las Categorías II y III, será del 45%. Eso sí, este descuento NO aplica para las visitas después del horario normal. Porque aparentemente, la identidad nacional se verifica mejor con luz solar.
En resumen, el mensaje es claro: la cultura en México va a ser más exclusiva. ¿Logrará el gobierno que valoremos más nuestro patrimonio al pagar más por él? ¿O simplemente conseguirá que más gente decida quedarse en casa viendo TikTok de ruinas en vez de visitarlas? El tiempo, y nuestro presupuesto de ocio, lo dirán.
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