Un baile y un plantón por los derechos
La escena fue poderosa. Este martes, mientras la ciudad seguía su ritmo, un grupo de cerca de 18 personas del colectivo trans Lleca Escuchando La Calle tomó posición frente a la puerta 6 del Senado. No eran muchas, pero su presencia resonaba con una urgencia que va más allá de los números.
Lo hicieron en el Día de la Visibilidad Trans. Su demanda es clara y concreta: la aprobación inmediata de una Ley Integral que les garantice derechos. No piden favores. Exigen lo que es suyo.
“Queremos que se reconozcan y protejan nuestros derechos a través de una legislación adecuada”, expresaron los manifestantes.
La protesta comenzó pacíficamente, sin afectar el tráfico en Paseo de la Reforma. Pero anunciaron que esto era solo el primer acto. Lo que viene es un plantón. Y ahí es donde la presión se siente en el pavimento.
El teatro político y las calles
Mientras los senadores debaten dentro, fuera se monta otra clase de debate. Uno con cuerpos presentes, con baile como protesta y con la determinación de no moverse. El plantón promete interrumpir la circulación en las próximas horas.
Es una jugada calculada. Llevar la conversación de los pasillos legislativos al concreto que todos pisamos. Porque al final, ¿de qué sirve la visibilidad si no se traduce en leyes? Ellos conectan los dots: visibilidad hoy, derechos mañana.
La pregunta que queda flotando en el aire es simple: ¿El Senado escuchará solo el ruido del tráfico interrumpido, o escuchará el mensaje detrás del plantón?




