Otro día, otro incidente en Pemex
A través de un mensaje en redes, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el incendio en la Refinería Olmeca. Según su reporte—basado en información de los directivos de Pemex—el fuego estaba “localizado exclusivamente en el área de almacenamiento de coque” y ya había sido controlado.
El balance oficial, hasta ahora, indica que no hay personas lesionadas. Para atender la emergencia se desplegaron 150 elementos de la paraestatal, coordinados con Marina, Defensa Nacional y el gobierno estatal.
La memoria institucional es selectiva
La paraestatal prometió emitir actualizaciones a través de sus canales oficiales. Uno casi podría sentir un déjà vu. ¿Cuántos comunicados similares hemos leído ya?
“El incendio… se encuentra localizado exclusivamente en el área de almacenamiento de coque y ya ha sido controlado.”
La frase tiene un eco familiar. Es el mismo lenguaje técnico y tranquilizador que precede a las investigaciones que nadie recuerda. La maquinaria de contención informativa se activa con precisión: ubicación específica, control afirmado, cero heridos.
Mientras tanto, las imágenes muestran columnas de humo que contradicen cualquier noción de “incidente menor”. Pero claro, esa es solo la percepción visual de quienes no tenemos acceso a los reportes internos.
Pemex continúa su rutina: incidente, control, comunicado. Y nosotros, nuestra amnesia programada.




