Una tragedia absurda y devastadora
Ifunanya Nwangene, una de esas voces que te quedan grabadas, murió. Tenía 26 años. La noticia es tan surrealista que duele: una mordedura de serpiente mientras dormía en su casa de Abuya.
El sábado por la madrugada. Así de frágil es todo a veces.
“El Coro Amemuso lamenta anunciar el repentino fallecimiento de nuestra querida soprano”
Lo confirmó Sam C. Ezugwu, su director musical, en Facebook. El Centro Médico Federal de Jabi fue el escenario final, después de que los esfuerzos por salvarla—incluyendo un antídoto aplicado por amigos—no fueran suficientes.
El momento del ataque
Sus compañeros contaron a la BBC lo más espeluznante: la mordida la despertó. Encontraron dos serpientes dentro de la vivienda.
“Mientras intentaban estabilizarla, no podía hablar, pero sí hacer gestos con las manos”
Imagínate ese silencio forzado, esa desesperación muda. Se fue así, entre gestos.
Una artista con todo por delante
La recordarás por su audición en The Voice Nigeria. Aquella versión de Take a Bow de Rihanna que volvió locos a jueces y público. Una soprano que movía el jazz, lo clásico y el soul con la misma naturalidad.
Era arquitecta. Cantaba en un coro profesional. Se preparaba para lanzar su carrera como solista. Tenía ese proyecto en el aire, esa promesa que ahora se queda en un suspiro.
A veces la vida no tiene sentido. Y esta es una de esas veces.




