El brillo del metal que infla el colchón financiero
Las reservas internacionales de México siguen engordando. Y no es por magia, sino por el viejo y confiable oro. Según Banxico, ese escudo contra golpes externos ya ronda los 255 mil millones de dólares.
¿La razón principal? El precio del metal amarillo se disparó en los mercados globales. Solo en la última semana, la revaluación de los activos le inyectó mil 759 millones de dólares al saldo.
“Una parte relevante de estos activos está documentada en oro”, explicó el banco central.
Traducción: tenemos guardadas 3.86 millones de onzas troy del metal fino. Su valor ya supera los 16 mil millones de dólares, un salto importante desde los casi 14.8 mil millones que valían en septiembre.
Los analistas no se sorprenden. En este desmadre financiero global, el oro se ha convertido en el alumno aplicado del portafolio. Mientras otras inversiones bailan al ritmo de la incertidumbre, el metal precioso sigue su marcha firme.
Así que ahí está. Mientras discutimos otras cosas, el colchón financiero del país se acolchona un poco más, gracias al brillo eterno de un metal que nunca pasa de moda en las crisis.




