Un adiós que duele como olvidar a tu hijo en casa
La noticia nos pegó a todos como un baldazo de agua fría. Catherine O’Hara, esa actriz que nos hizo reír en ‘Schitt’s Creek’ y ser la madre más distraída (pero adorable) del cine, falleció a los 71 años.
Pero hay una despedida que está dando la vuelta al mundo y nos tiene a los millennials con un nudo en la garganta.
Macaulay Culkin acaba de publicar un homenaje que es pura nostalgia en estado líquido.
“Mamá, pensé que teníamos tiempo. Quería más. Quería sentarme en una silla a tu lado. Te escuché. Pero tenía mucho más que decir. Te quiero. Nos vemos luego.”
Eso escribió el Kevin McCallister original junto a fotos de ellos dos, separadas por décadas. El antes y después de una relación que empezó en pantalla pero claramente trascendió la ficción.
La conexión que sobrevivió al estrés navideño
Recordemos: en 2023, durante la ceremonia de la estrella de Culkin en el Paseo de la Fama, O’Hara lloró al llamarlo “la cosa más querida”. Le agradeció por haber sido su madre en películas donde, ironías del destino, lo dejó abandonado no una, sino dos veces.
“Gracias por incluirme a mí, tu falsa madre que te dejó solo en casa no una, sino dos veces, para compartir esta feliz ocasión.”
Esa dinámica -el chiste interno sobre sus personajes- muestra lo especial que era su vínculo. No era solo colegas saludándose en eventos. Era familia cinematográfica de verdad.
O’Hara tenía esa carrera increíble: desde ‘Beetlejuice’ hasta el éxito masivo de ‘Schitt’s Creek’. Pero para nuestra generación, siempre será la mamá de Kevin. La que organizaba ese caos familiar perfecto antes de irse a París.
Ahora Culkin se queda sin su ‘mamá’ del cine. Y nosotros nos quedamos sin pedacitos de nuestra infancia. El tiempo pasa, las leyendas se van, pero las películas… esas quedan para siempre.
PD: Si hoy tienes ganas de ver ‘Mi Pobre Angelito’, nadie te va a juzgar. Yo ya tengo el DVD listo.




