La República Democrática del Congo confirmó un brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo, una variante poco común del virus. Hasta el lunes, se contabilizaban más de 118 fallecimientos y 300 casos sospechosos en las provincias de Ituri y Kivu del Norte. Uganda reportó un deceso y un caso en estudio.
La Organización Mundial de la Salud declaró el domingo una emergencia de salud pública de importancia internacional. Expertos advierten que la cifra real de contagios podría ser mayor, ya que el brote no fue detectado durante varias semanas.
Detección tardía y críticas
Las pruebas iniciales buscaron la cepa Zaire, la más común del ébola, y dieron negativo. “Debido a que las pruebas iniciales buscaron la cepa equivocada de ébola, obtuvimos falsos negativos y perdimos semanas de tiempo de respuesta”, señaló Matthew M. Kavanagh, director del Centro de Política y Política de Salud Global de la Universidad de Georgetown. El especialista criticó la decisión del gobierno de Estados Unidos de retirarse de la OMS y recortar la ayuda exterior, “precisamente el sistema de vigilancia diseñado para detectar estos virus temprano”.
El primer fallecimiento confirmado ocurrió el 24 de abril en Bunia. El cuerpo fue trasladado a la zona minera de Mongbwalu, lo que, según el ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, “hizo que el brote de ébola se agravara”. La OMS fue alertada el 5 de mayo de unas 50 muertes en esa localidad, incluidos cuatro trabajadores de salud.
Respuesta y medidas
La OMS enviará un equipo de expertos y el gobierno congoleño abrió tres centros de tratamiento en Ituri. Médicos Sin Fronteras señaló que la situación “es bastante preocupante y está evolucionando bastante rápido”. Esther Sterk, del grupo, indicó que el brote “se detectó bastante tarde”.
El doctor Craig Spencer, de la Universidad Brown y sobreviviente del ébola, comentó: “Sospecho que el número de casos va a subir de manera bastante drástica en las próximas semanas a medida que hagamos mejor vigilancia”.
Ruanda cerró su frontera terrestre con Congo el domingo. Uganda intensificó la vigilancia en su límite. Estados Unidos prohibirá la entrada de extranjeros que hayan visitado Congo, Uganda y Sudán del Sur en las últimas tres semanas. La ONU ordenó a su personal en Bunia trabajar desde casa y evitar zonas concurridas.
La región ya enfrenta una crisis humanitaria y la amenaza de grupos armados que han desplazado a miles. Aunque desde 1976 se han producido más de 20 brotes de ébola en Congo y Uganda, esta es apenas la tercera vez que se detecta el virus Bundibugyo, que apareció por primera vez en 2007-2008 en Uganda.




