El cineasta español le dio con todo a la gala del Oscar y a la industria de Hollywood, por su silencio político.
Pedro Almodóvar no se guardó nada en una entrevista con Los Angeles Times. Dijo que la entrega de los premios fue “llamativa”, pero no por los vestidos o los discursos emotivos. Fue por lo que no pasó: nadie habló de la guerra en Gaza ni del regreso de Donald Trump.
“Fue bastante llamativo ver la transmisión del Oscar donde no hubo protestas. El único ejemplo real que puedo recordar vino de Javier Bardem, que dijo directamente: ‘Palestina libre'”, comentó.
Según el director, el silencio es puro miedo. La gente en la industria tiene miedo a represalias por opinar. Y eso, para él, es una señal de alarma.
“Es evidente que la gente está muy asustada. Estados Unidos no es una democracia en este momento”, agregó.
Almodóvar no se anda con rodeos. Dice que algunos llaman a EE.UU. una “democracia imperfecta”, pero él cree que la cosa es más grave. La democracia, dice, votó y terminó dando paso a un régimen totalitario. Una paradoja triste.
Todo esto salió mientras promociona su nueva cinta, Bitter Christmas, que competirá en Cannes. No es la primera vez que arremete contra Trump. El año pasado, en los Premios Chaplin, lo llamó “catástrofe” y cuestionó los derechos humanos en el país.
¿La moraleja? En Hollywood, el show debe continuar… pero Almodóvar prefiere romper el silencio.




