El respaldo sindical a Sheinbaum: soberanía no se negocia
En plena tensión con Washington, los líderes obreros se alinearon con la presidenta. Tereso Medina, de la CTM, fue claro: “La soberanía nacional no está en negociación ni la dignidad”. Palabras que suenan a declaración de principios, pero también a cálculo político.
Los dirigentes aprovecharon la conferencia mañanera para recordar los logros de la 4T: reducción de comisiones de las Afores, mejora de pensiones y la reforma de las 40 horas. ¿Coincidencia? En política, casi nada lo es.
María de Jesús Rodríguez, de la CATREM, soltó una frase que podría ser eslogan: “Como México no hay dos y merece ser defendido por todos”. Bonito, pero el escepticismo me viene de serie. Veremos si ese respaldo se traduce en movilizaciones reales.
“Hoy enfrentamos un nuevo reto que desde el exterior y el interior nos amenaza, pero unidos vamos a superarlo” – Napoleón Gómez Urrutia
El líder minero, siempre dramático, advirtió sobre amenazas externas e internas. No especificó cuáles, pero todos sabemos a qué se refiere. Lo interesante: su énfasis en que “no hay proyecto nacional serio sin trabajadores organizados”. Eso sí es presión política disfrazada de lealtad.
Alfonso Cepeda, del SNTE, fue más técnico: “Hoy el Estado actúa como garante de derechos, no como representante de intereses privados”. Traducción: la reforma educativa de Peña Nieto quedó atrás y ahora los maestros recuperaron poder de negociación.
El dato que no mencionaron: ninguno se refirió a los aranceles o a la amenaza de deportaciones masivas. Prefirieron quedarse en la retórica de unidad. Como si el problema con EU se resolviera con declaraciones patrioteras.
En resumen: los sindicatos jugaron su carta de apoyo incondicional. Pero en este juego, las cartas siempre tienen doble filo.




