La presidenta Claudia Sheinbaum sigue en la cresta de la ola, según el último sondeo de De Las Heras Demotecnia. El 72% de los consultados le da el visto bueno, un salto desde el 63% de enero. ¿Magia? No, solo una calificación de 7.4 que, en el país de los promedios escolares, es como un ‘bien’ que sabe a poco.
Pero no todo es miel sobre hojuelas. El estudio, basado en mil entrevistas cara a cara, revela que el 63% le pone un 8 o más, y el 69% quiere que termine su mandato. Sus virtudes más aplaudidas: honestidad (16%), ganas de ayudar (8%) y preparación (5%). Vamos, que la gente la ve como la alumna aplicada del salón.
Ahora, el detalle que duele: el combate a la corrupción. Ahí el 46% la ve mal. Es el talón de Aquiles de una administración que, según el 59%, ha dejado a México igual o mejor que antes. Y el 60% dice que ‘da resultados’. Pero, ¿resultados sin limpiar la casa? Suena a promesa de campaña que se quedó en el tintero.
‘La corrupción es el área de oportunidad más evidente’, susurra la encuesta, mientras los números bailan entre elogios y críticas. Como siempre, el diablo está en los detalles que nadie quiere ver.




