El teatro de la seguridad: así operan México y Estados Unidos tras bambalinas
La presidenta Claudia Sheinbaum acaba de levantar, solo un poco, el telón. Ante el Senado, detalló la existencia de cuatro operaciones conjuntas de seguridad con nuestro vecino del norte. No son teoría. Tienen nombres de película: Barracuda, Albatros, Neptuno y la Iniciativa de Seguridad Marítima para América del Norte.
¿Por qué esta revelación ahora? La pregunta parlamentaria del PAN buscaba los compromisos concretos. La respuesta llegó envuelta en principios como “respeto a la soberanía” y “confianza mutua”. Pero entre líneas, el mensaje es claro: la colaboración sigue, aunque el discurso público sea otro.
“Se procuró intensificar el entrenamiento de las instituciones de seguridad de ambos países para reforzar su capacidad de enfrentar a las organizaciones delictivas”, señaló la respuesta presidencial.
Los números detrás del telón
Aquí es donde el guión se pone interesante. Sheinbaum no solo dio nombres. Dio resultados. Cifras que pintan una guerra silenciosa en el mar.
La operación Albatros, con la Oficina de Aduanas de EE.UU., reporta para 2024: 11,816 kilos de cocaína interceptados, 11 embarcaciones y un semi sumergible capturados. Son toneladas que no llegaron a las calles.
Neptuno, por su parte, suma más de 4,000 kilos entre 2024 y lo que va del 2025. Barracuda y la Iniciativa Marítima completan el cuadro, enfocadas en el Pacífico mexicano y el Caribe.
Son datos duros que contrastan con la narrativa pública de tensiones bilaterales. Mientras los titulares hablan de desencuentros, estas operaciones siguen su curso, coordinadas por ese ente poco conocido: el Grupo de Implementación de Seguridad.
La Marina-Armada mexicana está en el centro de este escenario, participando activamente en los subgrupos del Grupo de Alto Nivel (GANSEG). Es la pieza clave en este tablero marítimo.
¿Qué significa esto para nosotros? Que detrás del teatro político diario, hay una obra más compleja y constante. Una donde los barcos patrullan, los radios cruzan información y las toneladas de cocaína se hunden en el mar. El show debe continuar, pero ahora sabemos un poco más sobre lo que ocurre entre acto y acto.




