La declaración tras la detención
Tras el arresto del alcalde morenista de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, Claudia Sheinbaum salió a marcar territorio. En su conferencia mañanera, la presidenta lanzó una frase que ya está dando vueltas por todos lados.
“Ningún partido político y menos Morena puede ser un paraguas para delinquir o para corromperse, eso debe quedar muy claro en el país”.
Ahí lo tienen. El mensaje es directo: ni nosotros ni nadie. Pero claro, viene justo cuando uno de los suyos está esposado. Qué oportuno el recordatorio.
Denuncias y vínculos con el narco
Sheinbaum no se quedó en generalidades. Contó que ella misma recibió quejas contra Rivera Navarro. Empresarios y ciudadanos de la zona le habrían llegado directamente.
Lo más grave: según la presidenta, las investigaciones vinculan al alcalde con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). No son acusaciones menores.
“Hasta personalmente recibí denuncias de empresarios de la zona (…) que se quejaban de la situación que estaban viviendo y acusaban al presidente municipal”.
Las denuncias, dice, llegaron tanto al gabinete de Seguridad como a la Fiscalía General. Fue ahí donde empezó todo el proceso que terminó con Rivera Navarro tras las rejas este viernes.
Ahora toca ver si esta retórica de ‘cero tolerancia’ se mantiene cuando los implicados estén más cerca del poder central. La historia reciente sugiere que no debemos contener la respiración.




