El gran acto de inversión: Sheinbaum despliega su estrategia económica
La presidenta Claudia Sheinbaum subió al escenario de Palacio Nacional con números que hacen ruido. Casi un billón de pesos para programas sociales. Otro billón para inversión en agua, hospitales y equipamiento. Esto no es solo un discurso—es la apuesta concreta de su administración.
“Durante muchos años se pensó que el crecimiento lo era todo […] pero nunca se pensó en la distribución de la riqueza”, dijo Sheinbaum.
Ahí está el corazón del asunto. Para ella, la llamada Cuarta Transformación tiene una misión clara: crear riqueza y repartirla. No basta con que crezca el pastel—hay que asegurarse de que llegue a más mesas.
Los números detrás del discurso
Los detalles son reveladores. Más de la mitad del presupuesto social va directo a las pensiones de adultos mayores—6 mil 400 pesos cada dos meses. Es dinero que llega a bolsillos reales, no solo estadísticas.
Pero el movimiento más audaz está en infraestructura. Casi un billón este año. Agua que falta, hospitales que colapsan, escuelas que necesitan todo. Sheinbaum insiste en que este gasto público jalonará la inversión privada también.
“Para que todo esto ocurra, pues requiere haber inversión pública y es bien sabido que la inversión pública también impulsa la inversión privada”, detalló.
La meta final es ambiciosa: alimentar 2% del PIB con inversión pública este año, y llegar a 5.9 billones de pesos en lo que queda del sexenio. Son cifras que buscan cambiar la trayectoria económica del país.
El mensaje es claro: después de años de crecimiento débil o mal distribuido, llega un modelo diferente. O al menos esa es la promesa sobre la mesa mientras el telón se abre en este nuevo acto presidencial.




