Sheinbaum vs. los coyotes: el drama de los proveedores de Pemex que nadie pidió
Ah, Claudia Sheinbaum, nuestra presidenta favorita para los discursos de “tranquilos, todo está bajo control” (spoiler: nunca lo está), salió hoy con su clásico “poco a poco” para referirse a los pagos que Pemex le debe a sus proveedores. Pero ojo, el plot twist aquí no es la deuda (eso ya lo sabemos), sino los coyotes que, como en un mal episodio de Narcos, les exigen un 10% de comisión a los pobres proveedores para “ayudarles” a cobrar. ¿La solución de Sheinbaum? Un “no caigan, amigos” y una promesa de que eventualmente les pagarán. ¿Suena familiar? Como cuando tu ex te dice que te devolverá ese dinero que te debe… “poco a poco”.
El desmadre de los cobros: entre la burocracia y la extorsión
Imagina esto: trabajas, entregas tu chamba y… nada. Pemex, esa empresa que todos amamos odiar, te debe lana y, para colmo, aparecen unos coyotes ofreciéndote “acelerar” tu pago… por un módico precio. Sheinbaum, en su papel de heroína anti-corrupción (o al menos eso intenta), salió hoy en la mañanera a decir: “No caigan, banda, esos weyes no ayudan, solo chingan” (bueno, algo así dijo, pero en político). Eso sí, entre líneas, admitió que el proceso de pago es más lento que el tráfico en Periférico a las 6 pm.
“Se está pagando poco a poco, ha habido un pago muy importante y se sigue en ese proceso. Lo que está haciendo es revisar muy bien los trabajos que se hicieron, lo que queda todavía por pagar, y se va a cumplir con esos pagos” – Claudia Sheinbaum, Presidenta de México (y experta en frases para calmar ánimos).
O sea, básicamente: “Sí, les debemos, pero chequen que todo esté en orden antes de soltar la feria”. Justo como cuando le pides dinero a tus papás y te responden: “¿Y para qué lo quieres?” antes de soltar un billete.
El llamado a no alimentar al monstruo (de la corrupción)
Lo más irónico de todo esto es que, mientras Sheinbaum pide no recurrir a coyotes, Pemex sigue siendo el paraíso de los trámites eternos, las facturas perdidas y los pagos postergados. ¿Resultado? Los proveedores, desesperados, caen en manos de estos intermediarios que, obvio, no trabajan por amor al arte. La presidenta lo sabe y su solución es… esperar. Pero hey, al menos nos dejó una moraleja: “Si vas a ser víctima de Pemex, al menos no dejes que te extorsionen también”. Gracias, Claudia, muy útil.
Así que ya saben, queridos proveedores: si un coyote les ofrece “agilizar” su pago, mejor corran. O, como diría Sheinbaum: “Es contribuir a la corrupción y eso está mal” (aunque, entre nosotros, ¿qué parte del sistema no lo hace?).
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