La presidenta Claudia Sheinbaum presentó la Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar el Daño por el Delito de Feminicidio. El objetivo: cero impunidad y una investigación uniforme en todas las fiscalías del país.
Detalles de la iniciativa
En su conferencia mañanera del 15 de julio en Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que este delito representa la peor forma de discriminación y violencia contra las mujeres.
“El peor delito de violencia contra las mujeres… es la muerte, el feminicidio, que significa privar de la vida a una mujer por el solo hecho de ser mujer. Es un delito de odio.”
Reconoció que en algunas fiscalías aún se cataloga como suicidio cuando los indicios apuntan a un familiar directo. La ley busca evitar esa clasificación errónea y garantizar que todas las fiscalías trabajen con el mismo estándar.
Luisa María Alcalde, consejera jurídica de Presidencia, explicó que se homologa el tipo penal: “comete el delito de feminicidio la persona que prive de la vida a una mujer por razón de género”. Se establecen 10 razones de género, entre ellas signos de violencia sexual, antecedentes de violencia y contextos de asimetría de poder.
La pena será de 50 a 70 años de prisión en todo el país, con 19 agravantes que incluyen cuando la víctima sea niña, adolescente, adulta mayor, embarazada, con discapacidad, periodista o defensora de derechos humanos. También se contempla la pérdida de derechos sucesorios, tutela y patria potestad, así como destitución e inhabilitación para servidores públicos.
Sanciones y protocolos
Maribel Bojorges Beltrán, titular de la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia contra las Mujeres, indicó que la iniciativa establece protocolos homologados con perspectiva de género, debida diligencia reforzada y preservación de indicios. Las fiscalías especializadas deberán intervenir en todas las etapas del proceso penal.
Ingrid Gómez Saracibar, subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencia, destacó que la ley garantiza a las víctimas acceso a la verdad, justicia y atención médica y psicológica de urgencia. La reparación integral del daño será transformadora, adecuada y rápida, con énfasis en hijas e hijos de las víctimas.
La iniciativa será enviada al Congreso para su discusión y aprobación.