Puebla en llamas (literal y figurativamente)
Si pensabas que Puebla solo era famosa por sus chalupas y su arquitectura colonial, prepárate para el plot twist más oscuro: en las últimas 24 horas, la entidad sumó siete asesinatos que parecen sacados de un capítulo de Narcos, pero sin la banda sonora pegajosa. ¿El escenario? Municipios como San Matías Tlalancaleca y Coronango, donde la violencia se desató con la misma intensidad que un influencer en rebaja de Zara.
El ranking macabro del lunes
En San Matías Tlalancaleca, un ataque armado dejó tres muertos (incluyendo un menor) y dos heridos, porque aparentemente los criminales no leen el manual de “no matar a civiles”. Mientras, en Coronango, un hombre fue ejecutado dentro de un local, porque los malandros ahora prefieren el takeaway de vidas en lugar de comida. Y por si faltaba drama, en Santa María Xonacatepec aparecieron restos humanos de dos personas, porque el horror también viene en combo.
Pero espera, hay más: en San Baltazar Temaxcalac, un tipo fue asesinado en una vinatería (nada como morir rodeado de botellas vacías), y en Amozoc, encontraron un cuerpo calcinado dentro de un auto, porque a estos genios del crimen les encanta el drama pyro. Y como guinda del pastel, el sábado abandonaron una camioneta con cinco cadáveres en Los Fuertes, porque nada dice “bienvenidos turistas” como un crimen en zona emblemática.
Moraleja: Puebla necesita menos balas y más abrazos (y quizá un ejército de policías que no solo aparezcan en selfies).
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