El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, informó que como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, 10 mil elementos del Ejército y la Guardia Nacional permanecen desplegados en la entidad. Cuentan con tres helicópteros de la Fuerza Aérea, una aeronave de carga, drones y equipo tecnológico especializado para localizar artefactos explosivos.
“El propósito es generar condiciones de seguridad para que la población desarrolle sus actividades con tranquilidad”, explicó Trevilla. El operativo también protege obras contempladas en el plan, en coordinación con autoridades federales y estatales.
Esta semana, un productor de limón perdió un pie tras la explosión de una mina improvisada que lanzó su camioneta varios metros. El caso reavivó el debate sobre el uso de explosivos por grupos delictivos.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que, aunque los homicidios y otros delitos han bajado en Michoacán, la instrucción al Gabinete de Seguridad es concentrarse en combatir la extorsión.
“La instrucción que tiene el gabinete, en coordinación con el gobierno del estado, es erradicar la extorsión en Michoacán”, dijo Sheinbaum.
Desde noviembre pasado, las Fuerzas Armadas han localizado 625 artefactos explosivos improvisados, entre minas y artefactos lanzados con drones. Personal especializado realiza operaciones de desminado en rutas de El Guayabo, El Alcalde y Apatzingán. La industria militar desarrolla vehículos antiminas y analiza adquirir drones detectores.
Trevilla atribuyó la colocación de minas a la disputa territorial entre grupos delictivos.
“Esto es producto de una confrontación entre dos grupos. El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) quiere ingresar a Tepalcatepec, Coalcomán y ya está más cerca de Apatzingán. Los grupos locales protegen esas áreas y por eso colocan las minas”, explicó.




