Nacional
México advierte a sus ciudadanos y condena la operación militar en Venezuela
La embajada activa protocolos de emergencia mientras la condena diplomática se enfrenta a una acción militar sin precedentes en el continente.

Un llamado a la cordura (y a alejarse de las bombas)
En un giro de acontecimientos que nadie vio venir —bueno, quizás algunos analistas geopolíticos muy pesimistas—, la Embajada de México en Venezuela ha emitido una recomendación tan sensata como surrealista: evitar viajar a un país que, de la noche a la mañana, se ha convertido en el escenario de una película de acción de alto presupuesto. Parece que las vacaciones en las playas de Margarita tendrán que esperar. En un comunicado que mezcla la burocracia con el instinto de supervivencia, la legación diplomática no solo sugiere a sus connacionales posponer ese viaje de placer o negocio, sino que les ruega a los que ya están allí que, por favor, se registren y se pongan en contacto. ¿La razón? Nada grave, solo que Estados Unidos decidió que un ataque aéreo de más de una hora sobre Caracas era la forma más diplomática de iniciar una conversación.
La sugerencia estrella, sin embargo, es la joya de la corona del sentido común: “Prioriza tu seguridad“, pidieron. Una perla de sabiduría, especialmente útil cuando el cielo deja de llover agua para llover… bueno, otra cosa. Además, aconsejan evitar participar en manifestaciones y alejarse de “las zonas”. Una directiva maravillosamente vaga, porque en una intervención militar, ¿cuál zona *no* es riesgosa? La recomendación tácita parece ser: considere su hotel, su residencia o cualquier alcantarilla disponible como su nuevo mejor amigo.
Condena con sabor a ironía geopolítica
Mientras los aviones de combete surcaban los cielos venezolanos, el gobierno de México, en un ejercicio de coherencia en su política exterior de no intervención, condenó enérgicamente el espectáculo pirotécnico unilateral. La presidenta Claudia Sheinbaum declaró su rechazo a esta “intervención”, justo después de que el expresidente Donald Trump anunciara, con la modestia que lo caracteriza, que su país “gobernará” la nación caribeña hasta que haya una “transición pacífica”. Porque nada dice “paz” como comenzar con bombardeos y la captura del presidente en ejercicio, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores. Una transición pacífica, claro, siempre y cuando ignores el ruido de fondo de los motores a reacción y las sirenas.
El magnate republicano, quien desde hace años parece tener una fijación personal con el líder venezolano, justificó la operación acusando a Maduro de encabezar una red de narcotráfico. Una acusación grave que, decidió, se resolvería mejor con fuerza militar que con tediosos procesos judiciales internacionales. Horas después del ataque, la cancillería de México volvió a la carga, emitiendo un comunicado para condenar (otra vez, por si no quedó claro) “las acciones militares ejecutadas unilateralmente”. Una postura firme y clara, que contrasta con la imagen de sus funcionarios pidiendo a los mexicanos en Venezuela que, básicamente, se agachen y cubran.
Protección ciudadana en medio del caos
La situación, como es de esperar, ha generado una preocupación más que comprensible entre los mexicanos que residen en el país sudamericano. La Embajada ha reiterado su compromiso de proteger a sus ciudadanos, un desafío logístico que adquiere dimensiones épicas cuando el statu quo del país anfitrión se desvanece entre explosiones. El protocolo de emergencia se activa en un escenario donde la diplomacia tradicional ha sido literalmente bombardeada, dejando a los representantes mexicanos en la delicada tarea de brindar asistencia mientras navegan las consecuencias de una decisión tomada en Washington.
Todo este episodio plantea preguntas incómodas y retóricas: ¿Es esta la nueva norma para el cambio de régimen? ¿Se convertirá el “ataque preventivo” en la tarjeta de presentación de la política exterior de la gran potencia? Y, la más práctica para el ciudadano de a pie: ¿cómo se saca a la gente de un país que de repente se convirtió en un campo de batalla? Las reacciones del gobierno mexicano, entre la condena formal y las urgentes advertencias de seguridad, pintan el retrato de un estado atrapado entre principios y realidades peligrosamente concretas. Un ejercicio de equilibrismo donde la soberanía de las naciones y la vida de las personas son los elementos en juego.
Mientras los líderes intercambian declaraciones y los misiles (o la amenaza de ellos) hablan más fuerte, el consejo para el viajero mexicano es simple, claro y desesperadamente mundano: quédate en casa. Porque en el gran teatro de lo absurdo que es la geopolítica a veces, el mejor asiento es el que está muy, muy lejos del escenario.
¿Este giro de los acontecimientos te parece más un guión de Hollywood que un hecho noticioso? Comparte esta nota en tus redes sociales para generar debate y explora más análisis sobre las complejas relaciones internacionales de América Latina.
Nacional
Sheinbaum acusa a opositores de coquetear con la derecha internacional
La presidenta vincula a legisladores opositores con la derecha global tras su asistencia a un foro conservador en EE.UU.

El escenario se calienta: Sheinbaum señala a la oposición
La presidenta Claudia Sheinbaum no se mordió la lengua. Al conocer que legisladores de partidos opositores asistieron a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Estados Unidos, lanzó una andanada que resonará en los pasillos del Congreso. Para ella, este viaje no es una simple reunión internacional. Es la prueba definitiva de una cercanía peligrosa.
“Está bien que la gente sepa quiénes son”, afirmó Sheinbaum, clavando el dedo en la llaga. En su visión, estos foros representan “posturas contrarias a la democracia y a las luchas históricas del pueblo mexicano”.
Un hilo histórico que llega hasta hoy
Sheinbaum no se quedó en el presente. Hizo un viaje al pasado para conectar puntos. Recordó que en el siglo XIX, los conservadores promovieron un gobierno monárquico y apoyaron figuras como Maximiliano de Habsburgo y Porfirio Díaz. Su tesis es clara: el mismo pensamiento persiste hoy.
Acusó directamente a sectores que identificó como el “PRIAN” de aspirar a un modelo autoritario y excluyente. Las palabras fueron duras, cargadas de emoción:
“No quieren la democracia, buscan un gobierno represor, utilizan la mentira para denostar y son profundamente racistas, clasistas y machistas”.
Pero aquí viene lo jugoso: cuestionó que legisladores dejaran sus responsabilidades públicas para este encuentro. Incluso planteó que deberían rendir cuentas sobre el uso de recursos para dichos viajes. Esa no es solo una crítica política; es un guante lanzado al ámbito legal.
En el otro lado del ring, rechazó las acusaciones de autoritarismo hacia su movimiento. Aseguró que su proyecto siempre ha buscado la democracia como representación genuina del pueblo.
Su mensaje final fue una advertencia histórica: “El conservadurismo de hoy es el mismo del siglo XIX, pero el pueblo de México siempre los ha derrotado”. El teatro político tiene un nuevo acto, y Sheinbaum acaba de subir el telón.
Nacional
México detiene envío de petróleo a Cuba por presión de EU
La mandataria confirma la pausa en el envío de crudo mientras busca una solución diplomática ante la amenaza de sanciones.

El acto diplomático bajo presión
La presidenta Claudia Sheinbaum lo confirmó sin rodeos. El flujo de petróleo mexicano hacia Cuba está congelado. No es una decisión caprichosa, sino un movimiento calculado ante una amenaza concreta: las sanciones que Estados Unidos promete a cualquier país que envíe combustible a la isla.
“Está detenido en este momento y estamos buscando evitar afectaciones a México”, declaró Sheinbaum en conferencia de prensa cuando se le cuestionó directamente.
Pero aquí está el detalle que muchos pasan por alto. No es un “no” definitivo. Es un “por ahora” estratégico. La mandataria enfatizó que el gobierno busca, de manera diplomática, encontrar la mejor vía para que Cuba finalmente reciba el combustible. Es como pausar una jugada en el ajedrez geopolítico para reevaluar el tablero.
La narrativa paralela: ayuda humanitaria
Mientras se congela el petróleo, se acelera otro tipo de apoyo. Justo ayer, México envió más de 800 toneladas de ayuda humanitaria a la isla. Sheinbaum adelantó que habrá más respaldo.
La presidenta calificó la amenaza de sanciones estadounidense como “muy injusta”, argumentando que nadie puede ser omiso ante la situación del pueblo cubano. Aquí hay dos guiones corriendo en paralelo: uno público y solidario (la ayuda), y otro delicado y negociado (el petróleo).
¿El objetivo final? Proteger los intereses de México sin darle la espalda a Cuba. Un equilibrio tan tenso como fascinante de observar.
Nacional
Sheinbaum frena la producción petrolera y apunta al pasado
La presidenta defiende el techo de producción actual y critica la sobreexplotación del pasado que dañó el campo Cantarell.

El gobierno traza una línea en la arena petrolera
Claudia Sheinbaum fue clara: México no va a bombear más crudo. Su administración mantendrá la producción en 1.8 millones de barriles diarios, un límite que parece escrito en piedra. La razón principal, dice, es ambiental.
Pero detrás de esta decisión hay una crítica feroz al pasado. La presidenta usó su discurso para señalar con el dedo lo que ella llama los excesos de sexenios anteriores.
“Cuando Fox llegó al gobierno decidió elevar la producción de petróleo… se producían 2.1 millones de barriles diarios y llegó a 3.4 millones”
El objetivo entonces era claro: exportar más, especialmente a Estados Unidos. Para lograrlo, se apostó todo a una carta: el gigantesco yacimiento de Cantarell.
El fantasma de Cantarell y una factura muy cara
Sheinbaum no tuvo piedad al describir las consecuencias. Según ella, esa estrategia no solo fue un error económico, sino un desastre ambiental.
“Se sobreexplotó tanto Cantarell que prácticamente se acabó el petróleo de manera muy irresponsable”
La mandataria detalló que incluso se usaron métodos cuestionables, como inyectar nitrógeno en lugar de gas natural, lo que contaminó el gas restante y disparó los costos. Un daño, insiste, que es irreversible.
Y aquí viene el golpe narrativo más duro: todo ese esfuerzo, según Sheinbaum, no sirvió de nada para el país.
“Hubo un excedente petrolero enorme que nunca se supo dónde quedó”
Lo dijo sin tapujos. Aunque los precios internacionales del crudo rondaban los 100 dólares por barril en esa época, ese dinero nunca se tradujo en un desarrollo visible para México.
Hoy, la lógica es distinta. La mayor parte de la producción se queda en casa, alimentando las refinerías nacionales para fortalecer la soberanía energética. Una parte sí sigue saliendo al mundo—a unos 50 países—incluyendo envíos a Cuba por razones humanitarias.
Pero el mensaje central es otro: la era del ‘todo por el petróleo’ terminó. El nuevo guión habla de equilibrio, sostenibilidad y una transición lenta pero segura hacia las energías renovables.
Sheinbaum ha plantado su bandera. No subirá la producción, punto. Y al hacerlo, no solo define su política energética; reescribe la historia reciente del sector pintando al pasado como un periodo de irresponsabilidad cuyo precio aún pagamos.

Espectáculoshace 14 horasTaylor Swift crea otro baile viral con ‘Opalite’

Nacionalhace 9 horasMéxico detiene envío de petróleo a Cuba por presión de EU

Internacionalhace 23 horasMéxico activa visa electrónica para viajeros de Brasil

Deporteshace 13 horasOro con sabor agridulce y récords en una jornada histórica

Deporteshace 9 horasHaaland salva al City y el Palace vuelve a ganar

Espectáculoshace 15 horasLos púgiles del show de Bad Bunny en el Super Bowl

Espectáculoshace 12 horas‘Chicas tristes’ lleva el cine mexicano joven a Berlín

Nacionalhace 9 horasSheinbaum acusa a opositores de coquetear con la derecha internacional

